lunes, 8 de junio de 2015

¿Y QUÉ PASA?

Cuando a cada rato nos  hacemos esta pregunta ante lo que está mal, sin comprender que nuestras actitudes negativas, los únicos que podemos cambiarlas somos nosotros mismos; pero si al contrario nos sentimos importantes porque nadie nos cuestiona por la falta de respeto y la intolerancia ante los demás, y solo esperamos como respuesta otra grosería para justificar la agresión, o lo único que nos detiene es el grito y el insulto de quien nos dirige, que se supone son actuaciones del trato a estudiantes del siglo pasado; entonces valdría la pena preguntarnos  ¿ si el tiempo se detuvo en este aspecto?, si por un lado somos tan avanzados en tecnología, pero ¿nuestro valor como personas quedó en el pasado?.
Cundo escuchamos hasta el cansancio hablar de la educación, como el cambio social para mejorar, cómo podemos pensar que en las aulas todavía  encontremos estudiantes que  esperan un grito o un insulto para respetarse y respetar a los  demás y cumplir con sus deberes, si vienen de un siglo distinto al pasado. Pero es sorprendente ver como todavía esperamos del profesor una persona que nos inspire miedo, o sancione con medidas del pasado. 
Nos encontramos  con personas que buscan salir avante de situaciones en las que han fallado que siempre tienen la excusa y acuden a la grosería y agresión para conseguir lo que les beneficia, sabiendo que nuestra propia conciencia nos está reclamando por la verdad, y peor aun encontramos que quien es rebelde sin causa logra cosas que le benefician; entonces empieza la lucha en nuestro propio ser, al ver que en  el mundo actual la agresión logra sus efectos, ante  esta situación solo esperamos que quien ejerza justicia lo haga en forma imparcial y sin excepciones.
El mundo actual ha llevado todo a lo material, entonces los valores personales no presentan importancia, cuando estos si deberían pasar de generación en generación, pues son los que realmente valdría poner en práctica siglo a siglo.
Vemos como hay tratados sobre valores, pero en nuestro actuar hasta nos generan incomodidad, hasta nos parece fuera de lugar saludar, pedir el favor, respetar al otro y escucharlo, nos  parece mejor mostrarnos agresivos para que nos respeten y podamos conseguir lo que necesitamos, aunque honesta mente no lo merecemos.
Este mensaje va dirigido a los estudiantes que quieran lograr metas a futuro, pues solo la conciencia de cada uno  permite que las aulas de clase le proporcionen la ayuda necesaria para mejorar su calidad de vida, sin necesidad de exigir al profesor que *se pare en la raya, que los grite o agreda*.
Todo depende de usted, es el único que puede transformar la sociedad de futuro, es su responsabilidad. 






FELIZ DÍA DEL ESTUDIANTE